Es increíble la manera que tienen de vendernos algo que es perjudicial para nuestra salud. Alegría, colores, música, muñequitos... todo para engañar a nuestro cerebro y caer. El azúcar es adictivo... se considera una droga.
En este vídeo vemos una adolescente que para calmar el estrés debido a los estudios recurre a las gominolas. Pero... y si lo pusiéramos al revés? En vez de gominolas, que vendiesen en ese tipo de locales el alcohol y de tan fácil acceso. Ya no sería igualmente de aceptado por la sociedad.